El poder está en la voluntad - Aliado y enemigo: miedo y pánico - Como actuar.

El poder está en la voluntad


Debemos tener en cuenta que una situación de supervivencia
es una prueba deresistencia. En este tipo de pruebas el 
músculo que jamás debe fallar es la voluntad.
Voluntad de vencer, voluntad de sobrevivir, este es el factor 
más importante. Al final todo se reduce a una actitud 
psicológica fuerte que nos permita enfrentarnos sin 
desfallecer a la desesperación, la angustia, el tedio, el dolor, 
el hambre, la fatiga... Si no estamos mentalmente 
preparados para enfrentarnos con lo peor tendremos pocas 
posibilidades de sobrevivir.


Aliado y enemigo: miedo y pánico



Es imposible no sentir miedo cuando uno se encuentra aislado y perdido lejos de la civilización. El miedo es una reacción natural de todos los animales frente a elementos hostiles, una descarga de hormonas en la sangre que agudiza los sentidos y prepara el cuerpo para luchar o huir. En este sentido, el miedo es, sin duda, beneficioso. La cara oscura del miedo es el pánico. El miedo descontrolado e irracional. Jamás debemos caer en él. El pánico es destructivo, conduce a la desesperación, impide analizar la situación con claridad y tomar decisiones positivas. Conocer las técnicas de supervivencia inspira confianza y es un paso muy importante para evitar sucumbir al pánico. Por otro lado, debemos concentrar nuestro pensamiento en el análisis de la situación y las tareas que

debemos realizar para aumentar nuestras probabilidades de supervivencia, y eliminar de inmediato cualquier pensamiento autocompasivo, o de desesperación.


Como actuar.



Las siguientes acciones mejoraran nuestra situación y mantendrán nuestra mente ocupada alejando los sentimientos destructivos.


1. Análisis de la situación: Se debe analizar la situación para organizar un plan. ¿Hay heridos? ¿Me amenaza algún peligro? ¿Tengo agua y alimentos? ¿Puedo obtenerlos por los alrededores? A la hora de trazar un plan hay que establecer prioridades. Hay que tener en cuenta los peligros del entorno y cómo evitarlos. En ocasiones, dependiendo de cada situación concreta, habrá que alterar el orden de las prioridades o sustituir unas por otras. 

Por ejemplo:

• Prestar primeros auxilios
• Preparar las señales
• Abastecerse de agua
• Procurarse un refugio
• Abastecerse de comida
Prepararse para desplazarse (en caso de contar con un vehículo, suele ser mejor permanecer al lado del mismo)
Es útil preparar un inventario del material, el agua y la comida de la que
disponemos y prepararnos para abastecernos por nuestros propios medios de estos últimos antes de que se agoten las reservas.



2. No tener prisa: Salvo en los casos de urgencia médica, la conservación de nuestra energía es un factor más importante que el tiempo. Por otro lado, el agotamiento por una actividad física sin un objetivo preciso provoca una situación de desamparo que socava nuestra moral. Por ello, todo lo que hagamos tiene que responder a un plan y un objetivo preciso.



3. Recordar dónde te encuentras: Probablemente tendremos que alejarnos del lugar del accidente o de nuestra base o refugio para explorar los alrededores. En estos casos hay que tomarse un tiempo en analizar los rasgos del paisaje y hacer un mapa mental del lugar. Debemos marcar el camino para poder volver sobre nuestros pasos y no perdernos, pues el golpe psicológico que provoca esta situación es muy fuerte.



4. Dominar el miedo y el pánico: Hay que mantener la mente ocupada con estas

medidas. Debemos ser optimistas y confiar en ser rescatados, pero también

debemos prepararnos para afrontar futuros problemas.


5. Improvisa: En una situación de supervivencia siempre hay algo que hacer. Utilizar nuestra inventiva y creatividad aumenta nuestra confianza



6. Valora tu vida: Si perdemos la voluntad de sobrevivir, el deseo de mantenernos con vida, el conocimiento de estas técnicas es inútil. No debemos correr riesgos innecesarios que puedan provocarnos un accidente.