Defensa personal


1. Introducción a la defensa personal
El objetivo del curso es lograr el descubrimiento de habilidades destinadas al
combate callejero, que todos tenemos potencialmente, pero no desarrollamos hasta
el momento en el que nos damos cuenta de esta necesidad (cuando generalmente
ya hemos sido víctimas de algún ilícito).
Caben destacar algunos aspectos de nuestro aprendizaje:
- No se trata de artes marciales, ya que, en general devinieron en disciplinas
competitivas donde generalmente sólo se entrenan y aplican técnicas de torneo, y
se desarrollan en un ámbito protegido con profesores y árbitros, todo lo contrario
de la Defensa Personal (DP).
-Dada la relativa simplicidad de técnicas en la defensa persona, no se requieren
gran cantidad de años de práctica para ponerlas en ejecución como en las artes
marciales, donde el buen desempeño requiere de una formación atlética.
Igualmente, debe quedar en claro que la "magia" de las artes marciales consiste
precisamente en la repetición de estímulos (defensas, ataques) infinidad de
veces para que éstos se hagan una segunda naturaleza y se expresen
espontáneamente cuando sean necesarias. Esto es totalmente válido para la
defensa personal.
Por ello, las técnicas que veremos, deberán ser practicadas y repasadas
mentalmente todo cuanto sea posible, hasta "hacerlas íntimas" a cada uno. Este es
quizás el principio fundamental para lo que nos proponemos; nadie puede esperar
el adquirir conocimiento sólo con una leída pues el resultado esperado no se
expresará en el momento de ser objetos de una violencia imprevista.
- Dentro de lo posible, se deben realizar algunas practicas técnicas con ropa similar
a la que usamos habitualmente para salir a la calle, no con joggin o kimono de AM.
-Además se debe ir incorporando paralelamente, un pensamiento previsor de
actitudes defensivas aplicables ante ataques en los lugares que frecuentamos y
tenemos mayores posibilidades de ser victimizados.
En síntesis, es cuestión de dominar algunos movimientos físicos, pero también de
estar preparados psicológicamente (atención y confianza) para reaccionar
adecuadamente en situaciones de violencia donde "todo vale" para obtener
"UN MÁXIMO DE EFICACIA CON UN MÍNIMO DE ESFUERZO".



2. Cuestiones legales
Antes de profundizar en los aspectos defensivos, debemos saber que toda agresión
callejera, puede tener dos tipos principales de consecuencias:
1) En la salud de la víctima o del agresor (heridas o muerte), las que también se
trasladan al entorno de los protagonistas (familia, trabajo, etc.).
Además, con frecuencia la víctima aún sin haber sido lesionada corporalmente,
puede quedar con secuelas psicológicas de largo tratamiento.
2) Consecuencias legales: por supuesto, que no pretendemos atacar a nadie, por lo
que cualquier tipo de violencia ejercida sobre quien nos agrede parecería justificada.
Sin embargo, para la Ley esto no es tan sencillo y debemos tener presentes algunos
principios que con algunas variantes son comunes a la legislación de los diferentes
países.
Básicamente, si en nuestra defensa causamos daños, para obrar conforme a la ley
debemos probar que ejercimos la llamada "legítima defensa" es decir, la
protección de uno mismo o un tercero de una agresión ilegítima, con racionalidad en los medios
racionalidad en los medios y que no haya existido provocación por parte del
que se defiende.
O sea, que el defensor no causó el ataque, no está impulsado por venganza u otros
intereses que el de protección y que el medio utilizado no excede los parámetros de
razonabilidad: no puedo defenderme de una trompada provocando heridas con un
cuchillo, salvo que mi oponente sea un profesional de las artes marciales o el boxeo
por ejemplo, ya que en ese caso sus manos pueden provocar daños graves y son
consideradas como armas capaces de causar la muerte.
Y en relación a esto, se debe tener en cuenta que el concepto de "arma", no sólo
está reservado para las de fuego y las blancas, sino para todo elemento que
aumenta el poder ofensivo de una persona, pudiendo ocasionar lesiones y aún la
muerte.
Pero asimismo cabe destacar que el haber optado por la confrontación, obedece al
hecho de que nos ha sido imposible evitarla, es decir, no pudimos neutralizar la
situación , ni escapar de la misma sin riesgo físico (huída).
De todas maneras, éstos son conceptos que desarrollaremos más adelante, y por
ahora cabe destacar que la mejor salida de un enfrentamiento callejero es
evitando el uso de la fuerza, por sus posibles consecuencias:
-muerte o daños a la salud psicofísica
-problemas judiciales
-posibles venganzas
Finalmente, se deben tener en cuenta también las circunstancias en las que
ocurren los hechos: no es lo mismo defenderse por la noche de un ladrón, que en
pleno día de un individuo nervioso o con sus sentidos alterados por la ingesta de
algún tipo de droga. En este caso debemos preveer que la justicia puede considerar
en algunos casos, que el mismo estaba en inferioridad de condiciones dado su estado y,
 si causamos daños, deberemos probar que no había otra posibilidad
mediante testigos y otros medios adecuados.


3. Actitud
Debe quedar claro, que todo lo que sigue a continuación, es solamente una herramienta
herramienta útil para mantener la salud y la seguridad individual. De ninguna
manera nadie puede creer en la existencia de técnicas infalibles al respecto,
pues en el enfrentamiento real existen gran cantidad de elementos y variables que
determinan la singularidad de cada caso y que hacen imposible prever su dinámica
en la dimensión completa.
Cuando hablamos de defensa personal, nos referimos a un estado psicológico incorporado
incorporado a nuestra rutina, y caracterizado por un estado permanente de alerta
que, sin llegar a un comportamiento paranoico, permite una rápida reacción ante una
situación de violencia.
Esto sería producto de meditar correctamente en formas de proceder ante
imprevistos, y de ejercitar frecuentemente las técnicas que veremos a lo largo de
este curso, y que deben poder ser aplicadas en forma refleja (ante una agresión
desencadenada, no hay tiempo de ponerse a pensar en la respuesta más eficaz).
Pero, antes de llegar a esta instancia, caben mencionar las "distancias"
fundamentales que se manejan en un enfrentamiento callejero:
1) Distancia preventiva: es la ideal para la DP ya que permite evitar el conflicto y
no produce consecuencias; por ejemplo, si caminando de noche debo pasar por un
parque poco iluminado y donde sé que se reúnen frecuentemente patotas o es
común que se robe a los transeúntes, seguramente al hacer un rodeo por una calle
iluminada o más transitada, evité ponerme en riesgo o hacerme temporalmente más
vulnerable.
Pero la defensa personal, no se refiere tan sólo a las posibles situaciones de
pelea: si evito esperar al tren muy cerca de las vías (lo que no acarrea ninguna
molestia adicional), quizás me ahorre que al llegar, algún apurado me empuje
delante de la máquina en forma accidental.
2) Distancia verbal: esta se establece cuando uno ya se encuentra inmerso en un
conflicto, y es la de negociación. Todavía está latente la posibilidad de disuadir al
oponente y salir de la situación sin ninguna consecuencia, pero también puede
ocurrir lo contrario: que se perciba el agravamiento del conflicto y darse cuenta de
que se va a ser objeto de agresión física. Nunca se debe olvidar que lo siguiente en
ocurrir suele depender del comportamiento de la víctima, es decir, de los
estímulos que lleguen al agresor.
3) Distancia física: es la de contacto; puede llegar sin pasar por la distancia verbal
pero, en el caso de que derive de ésta, ya se debe haber recogido información de
interés del medio: cantidad de atacantes, posibles vías de escape; elementos que
puedan servir para la defensa; existencia de testigos; estado emocional del
oponente; puntos vulnerables del mismo, etc. Se desencadena al ser atacado o en
forma anticipadora, cuando uno por signos (nerviosidad del contrario, crecimiento
de su enojo, etc.) decide atacar primero para reducirlo, o para ocasionar un daño
que permitan unos instantes de distracción y poder huir.


4. Ejercicios
Ejercicios:
FUNDAMENTOS.- Permanentemente, estamos pasando por diversos estados de
vulnerabilidad es decir, somos más o menos propensos a ser considerados
víctimas. El delincuente común, por supuesto va a elegir al menos complicado en
el momento de atacar, y va a preferir a quienes perciba como menos aptos para
defenderse por cuestión de edad, salud, sexo, distracción (alguien mirando una
vidriera), descuido (llevar una cartera colgando a la espalda, o la mano con reloj en
la ventanilla de un vehículo).
a)El primer ejercicio consiste en dedicar unos momentos en las caminatas a ponerse en el rol ponerse en el rol de un ladrón o de un provocador callejero, y estudiar a las
demás personas para saber a quiénes y por qué uno se decidiría a atacar. Observar
qué factores nos dan confianza sobre algunos individuos como para considerarlos
presas potenciales y cuáles hacen que descartemos a otros.
b)El segundo ejercicio, también en la calle, es tomar consciencia de las personas
que nos rodean y determinar su actividad, si se hallan camino al trabajo, o se
encuentran merodeando; si algunos están solos pero parecen comunicarse
visualmente con otros de las cercanías (lo que podría indicar una bandita de rateros
que esperan algún descuido y que, al sentirse observados, no nos elegirían para
victimizarnos). Realizar periódicas detenciones ante vidrieras y, con una mirada
rápida, percibir si alguien realiza el mismo camino que nosotros.
c) el tercer ejercicio es una continuación de los anteriores: se trata de explotar el
medio para potenciar nuestra capacidad ofensiva, así es que nos entretendremos
en observar elementos que nos sean útiles a esos fines en cualquier lugar donde
estemos.
Por ejemplo: útiles contundentes como palos, trozos de hierro, paredes; objetos
punzantes (paraguas, lápiz, taco fino, vidrios); arrojadizos (piedras, tierra, llavero) y
todo lo que la imaginación pueda aplicar al objetivo.
Finalmente: se reitera que el objetivo no es andar en la calle como un loco
paranoico sino que, realizar todo esto a modo de entretenimiento, llevará
gradualmente a desarrollar la observación y la capacidad de estar preparados en
forma natural, fijándose estos hábitos en nuestro comportamiento sin que nos
demos cuenta.


5. Equipo de entrenamiento
Si bien la preparación psicológica es la más importante, ya que las cualidades
físicas de nada sirven cuando no son controlables las emociones precipitadas por la
descarga de adrenalina en el organismo (visión en túnel, aumento de los latidos,
rigidez muscular), también es cierto que cuanto mejor sea el estado de la
herramienta a utilizar (cuerpo), habrá más posibilidades de salir bien librado.
Por ello, se iniciará el entrenamiento básico de las armas corporales
, descartando movimientos rebuscados y aprovechando la natural potencia de
algunas zonas. Cabe agregar que serán dejadas para cursos posteriores y para
quienes estén interesados, técnicas muy eficaces como luxaciones,
estrangulaciones, lucha en el suelo, con y contra armas, ya que éstas requieren de
una iniciación en el tema y mayor entrenamiento, por ser más complicadas.
Entonces, de acuerdo a lo dicho, privilegiaremos en este curso el uso de golpes,
que pueden ser entrenados en el aire (cosa no muy recomendable), pero que
asimismo, pueden ser dominados completamente con un mínimo de equipo a
elección según gustos y conocimiento de cada uno.
Para quien se inicia, aquí sólo recomendaremos la confección o adquisición de una
bolsa y guantes para pegarle.

Los guantes, obviamente, impedirán que nos pelemos los nudillos sobre la superficie de la bolsa
 retrasando nuestro progreso (en cualquier caso de lesión,
se recomienda esperar la curación completa antes de proseguir entrenando).
La bolsa, puede ser de lona, cuero, material vinílico, etc.; inclusive, dan muy buen
resultado las bolsas de marina o ejército que se venden en las casas de rezagos
militares . El relleno ideal, es el conformado por retazos de cuero ( por ejemplo, de
los desechados en curtiembres), o a falta de ésto, puede ser tela bien apisonada, o
viruta de madera compactada, con capas superiores de tela para evitar que se
escape al golpear. Si tenemos que comprar una, la mejor es la más alta que permita
entrenar a cualquier nivel .



Como sea, maniobrar con la bolsa en nuestro hogar es cuestión de sentido común:
-Debe ser algo pesada, pero no tanto que dificulte su manipulación. De
preferencia debe instalarse un gancho para colgarla de su cadena o soga en un lugar
con espacio, como un patio o de no contar con esto, habrá que amurar un sostén o
sujetarlo a la pared con tornillos pasantes de manera que soporte el peso y la
potencia ejercida .
- De ninguna manera se debe usar arena de relleno, ya que mezclada con otros
elementos, tiende a sedimentar hacia el fondo, dejando toda la parte superior de la
bolsa muy liviana y desbalanceada. Además en el caso de usarla sola, la transforma
en una piedra con perjuicio seguro para nuestros miembros, haciéndola además
difícil de manipular.
La idea es que se sienta al golpear cierta resistencia (pero no dolor), y que la
misma se distribuya en forma pareja.
Para quienes carezcan de patio y de lugar, hay otros dispositivos que permiten
entrenar, como el puching, el "dummy" o la "aqua bag" entre muchos, pero sin las
posibilidades de la bolsa y que pueden inclusive, ser bastante onerosos.




6. Técnica de golpes (I)
Antes de poder ejecutar algún golpe, debemos tener en consideración algunos
puntos:
- Hallarnos equilibrados, es decir, con la columna vertebral  bien estirada o, por lo
menos, que el peso de la parte superior del cuerpo no caiga fuera de la base
formada por los miembros inferiores. Se recomienda una postura relajada, con el
peso repartido entre los dos pies, que se hallarán separados más o menos la
distancia de los hombros, con uno más adelantado apuntando hacia delante, y otro
atrasado en dirección hacia fuera en 45 grados.Desde esta postura, y con el peso
más bien sobre la punta de los pies (asentarse en los talones desequilibra),
procederemos a flexionar las rodillas, perfilar el tórax hasta que con pequeñas
correcciones, encontremos la comodidad para movernos sin tambalearnos. Esto es
importante, pues debemos tomar esta posición instintivamente ante algún
peligro y, aunque la posición de los brazos en la calle no ha de ser agresiva pero sí
atenta a bloquear una probable agresión, para entrenar dispondremos una guardia
de puño en forma similar a la de los boxeadores, con el brazo inhábil  adelante .



-Una vez establecida la guardia, probaremos desarmarla y retomarla varias veces,
hasta que se haga familiar;  la idea, es que el brazo adelantado protege desde la
boca hasta la zona abdominal mientras que el atrasado está listo para disparar un
ataque.
-De pie frente a la bolsa, procederemos a medir la distancia a la que debemos
estar para llegar a ella efectivamente con nuestras diferentes armas corporales. Esto
es muy importante, ya que en cada persona es distinto y debemos acostumbrarnos
a no arrojar golpes fuera de distancia, por ejemplo, un puñetazo cuando
correspondía una patada o viceversa .
Así tenemos:
distancia larga, correspondiente a patadas;
distancia media, para los puños;
distancia corta, para codos y rodillas;
y distancia de cuerpo a cuerpo, en los que podemos golpear con la cabeza y los
hombros.

-Por último, hasta tomar habilidad para golpear, se recomienda poner especial
atención  en no estirar los miembros completamente al golpear, sino que deben
quedar imperceptiblemente retraídos pues, de no proceder así estaríamos luxando
las articulaciones con cada golpe y pronto nos lesionaríamos.
   EL KIAI: se llama así, al grito que se ejecuta junto con las técnicas de golpe,
que se  observa comúnmente en las películas de artes marciales y que es
conveniente practicar por varios motivos:
-Otorga fluidez y potencia al golpe;
- Evita el temor o la duda en el momento de golpear, ya que nos enfoca con el
blanco;
- Provoca en el adversario un momento de temor y distracción que "afloja" su
agresividad permitiendo ocasionarle más daño.

7. Técnica de golpes (II)
GOLPES DE DISTANCIA MEDIA
Comenzaremos a entrenar golpes, utilizando la herramienta más común: el puño.
Para armarlo correctamente, practicaremos en forma reiterada desde la mano
abierta, plegar los dedos sobre la palma, y asegurarlos con el pulgar, al tiempo que
se tensa cuidando de formar un bloque compacto sin puntos débiles (especial
atención al meñique), como se puede ver en las fotos:


En el caso de las mujeres que generalmente no están familiarizadas con el uso del
puño o temen sufrir dolor, pueden realizar prácticamente los mismos golpes
disparando hacia delante la parte carnosa del "talón" de la mano, con los dedos
semiextendidos y apretados. Además esta técnica es especial para atacar la nariz
del oponente, no en forma perpendicular a la cara, sino en trayectoria ascendente a
45 grados con intención de "clavar" los huesos de la nariz en su base (esto debe
tenerse en cuenta y reservarse como último recurso, dado que puede ocasionar la
muerte por hemorragia al romper los tejidos esponjosos del  hueso etmoides).







Entonces, partiendo de la posición de guardia frente a nuestra bolsa, proyectaremos
el puño hacia delante para golpear a la misma, teniendo en cuenta:
-Como quedó dicho, no extender por completo el codo;
-Acompañando los golpe con  exalación del aire de los pulmones;
-El contacto debe ser potente, para lo cual hay que ir corrigiendo nuestra
distancia de golpe: ni tiene que ser tan corto que apenas se llegue a tocar la
superficie de la bolsa, ni tan largo que el brazo no tenga recorrido;
-Siempre se debe comenzar sin potencia ni velocidad, hasta que la técnica sea
familiar, cuando esto suceda, se procederá a incrementar la potencia siempre en
el límite de la comodidad y sin que se experimente ningún tipo de dolor.
-Cada golpe debe realizarse en perfecto equilibrio,  con los pies bien asentados y
acompañando cada mano con el giro de cadera correspondiente a cada una (o sea,
un puñetazo izquierdo partirá de un giro de cadera de izquierda a derecha y
viceversa). 




-La zona de impacto del puño serán los dos primeros nudillos, por que son los
más resistentes, se achica la superficie (posibilitando mayor penetración), y son los
que se alinean mejor con el brazo.

El puño debe partir desde la guardia en forma rectilínea hasta el objetivo (no tomar
impulso) con una rotación  "tirabuzón" y llegando en forma horizontal o vertical
(este tiene más penetración entre la guardia del oponente y es más veloz), según
donde se ataque.
Finalmente:
Conviene comenzar esta actividad después de haber realizado unos minutos de
ejercicios varios (calentamiento), y la frecuencia ideal es de tres veces por semana 
con series de tres minutos alrededor de la bolsa, lo que podrá ajustarse según la
capacidad y estado físico individual, recordando que lo más importante es no
lesionarse.
Una vez dominado el golpe de puño recto al frente, se podrán explorar diferentes
alturas y los golpes tipo gancho a los lados y ascendente con la palma mirando hacia
uno ("uppercut", que también rinde excelentes resultados efectuado con el talón de
la mano "empujando" hacia arriba y delante).
Por último, se practicará realizar los golpes a partir de una actitud no agresiva,
desde una posición de descanso de las manos y en forma sorpresiva (sin
movimientos previos que delaten la intención).

8. Puntos vitales (I)
Mientras progresamos en la habilidad de golpear, debemos saber que es muy
inferior un impacto sobre cualquier parte del cuerpo del atacante, que sobre
partes específicas donde el organismo es más vulnerable.
Estas, en la generalidad de las artes de combate, son denominadas "puntos vitales"
y no porque su ataque determine la muerte instantánea, sino porque el efecto que
acusan los mismos es muy superior que en las zonas vecinas.
Aunque también se debe destacar que pueden ocasionarse daños severos o la
muerte en la injuria a ellos, teniendo en cuenta también varios factores: resistencia 
corporal, potencia del que golpea, técnica, equilibrio, reposo o movimiento, etc., de
lo que se desprende que lograr un golpe que en la teoría es definitivo, es bastante
difícil.
Ya que estos  puntos son cientos (los mismos que pueden curar mediante la
acupuntura), aquí nos limitaremos sólo a conocer los puntos más expuestos y
accesibles con técnicas simples. Únicamente a modo de ejemplo de técnicas
avanzadas, mencionaremos el golpe al extremo del esternón con la punta de los
dedos (con el objetivo de enterrar el apéndice xifoides en el pericardio), o el mismo
ataque en la bifurcación de la arteria carótida (seno), a fin de colapsar el flujo de
sangre al cerebro por vasoconstricción refleja).
A los efectos de este curso, y aunque descartemos la mayoría de puntos vitales
conocidos, también incluiremos junto a los mismos otras regiones para atacar de
importancia para nuestra capacitación (por ejemplo, los dedos).
Por último, cabe mencionar que estas regiones sensibles son susceptibles de ser atacadas con golpes, o simplemente presiones
atacadas con golpes, o simplemente presiones con los dedos (como en el ángulo
del maxilar inferior, donde nace el pabellón de la oreja). Es recomendable mientras
los estudiamos, familiarizarse con estos puntos mediante la experiencia en el
propio cuerpo, o sea, presionando las zonas hasta ubicar el lugar exacto de
sensibilidad o dolor.







9. Puntos vitales (II)
PARTE SUPERIOR DE CUERPO  

Tenemos como zonas de ataque preferenciales con puño y otros golpes que
veremos más adelante:
1 -OJOS: muy sensibles, además de golpearse con puños, pueden ser atacados con
la punta de los dedos y todo tipo de objetos punzantes (recomendable para
personas de poca fuerza muscular). También es posible presionarlos contra el borde
del hueso orbitario (muy doloroso) o provocar distracciones arrojándoles tierra,
llaveros e incluso sólo con el amague para tener un segundo en el que atacar o huir.
2 -OIDOS: se puede tirar de los pabellones de las orejas, pero fundamentalmente
son sensibles en la lucha al impacto con la palma de la mano abierta (se hace una
especie de "sopapa" para provocar un aumento de presión que lesione el tímpano).
3 -NARIZ: su fractura provoca dolor y lagrimeo, pero como ya se mencionó, puede
ser grave su ataque con la palma de la mano si se insertar los huesos de la nariz en
el etmoides.
4 -BOCA: su rotura (desprendimientos dentarios inclusive) es muy invalidante, pero
no debería ser atacada por la mano desnuda, sino con objetos del medio, o con el
codo. También se la puede atacar (por ejemplo, ante un intento de abuso sexual)
"enganchando" una o las dos comisuras con los pulgares y "abriendo" de inmediato
en dirección a las orejas (cuidando de doblar los dedos en el interior de la boca del
atacante para evitar mordeduras).
5 -ARTERIAS CARÓTIDAS: en los surcos entre la laringe y los músculos
esternocleidomastoideos (donde se siente la frecuencia cardíaca), preferentemente,
pueden ser atacadas con elementos cortantes, punzantes (muy grave), o
estrangulaciones.
6 -MANUBRIO DEL ESTERNÓN: se ataca principalmente para ganar distancia o
separarse del agresor, metiendo un dedo en el hueco sobre el esternón y
empujando hacia atrás y debajo de éste (probarlo en el propio cuerpo, hasta conocer
bien esta técnica).
7 -FONTANELA ANTERIOR: se ataca el punto de unión del hueso frontal con los
parietales (al igual que la fontanela posterior) con golpes de elementos contudentes
o codazo. La potencia en estas regiones puede provocar conmoción cerebral y la
muerte por lo que obviamente, se recurrirá a esto como última instancia. 
8 -ENTRECEJO: aquí se halla el hueso etmoides, especie de esponja ósea con
infinidad de vasos sanguíneos, por lo que su fractura (con elementos
contundentes)puede provocar una gran hemorragia.
9 -LÓBULO DE LA OREJA: punzando con los dedos u otros elementos en el
nacimiento del lóbulo (en el surco entre el cuello y el maxilar inferior), se puede
lograr mucho dolor. Se recomienda probar en sí mismo hasta dominar la técnica).
1 0 -LARINGE: muy susceptible a golpes y estrangulaciones, atacarla puede provocar
desmayo y muerte.
1 1 -CLAVÍCULAS:  en la pelea real, se buscará incapacitar al oponente
fracturándolas con golpes tipo "martillo" del  puño cerrado o elementos contundentes.
FINALMENTE: la zona del gráfico destacada, hace referencia al sector donde el
impacto de un golpe de puño puede provocar la fractura de los huesos de la mano.
Es decir, donde NO golpear; se trata de un sector ubicado más arriba del hueso
etmoides y más abajo de la fontanela anterior, uno de los más duros del cuerpo y
que los peleadores callejeros usan  como "escudo" ante los puñetazos y para aplicar
golpes a la cara en el cuerpo a cuerpo.

10. Puntos vitales (III)
REGION INFERIOR DEL CUERPO

1 -PLEXO SOLAR: golpear en él afecta la inervación abdominal que puede llevar al
desvanecimiento y, aunque esto no ocurra,  provoca in capacitación temporal.
2 -TESTÍCULOS: las consecuencias son similares a las del punto anterior, y se ataca
esta zona preferentemente en  peleas callejeras, sobre todo con golpes de pie en
la distancia larga, de rodillas en la corta, y apretando con la mano en el cuerpo a
cuerpo.
3 -ARTERIA FEMORAL: se busca el ataque con elementos punzo- cortantes a fin de
provocar una seria hemorragia (que puede causar la muerte en instantes).
4 -NERVIO DEL TENSOR: zona a unos cinco centímetros por afuera y arriba de la
rodilla, se la requiere para ataques con patadas con el fin de paralizar los miembros
inferiores. Para tener una idea acabada del sector, buscar el mismo haciendo
presión con la punta de los dedos. 
5 -ROTULA: se la patea con la punta o taco del zapato, con el fin de dañar la rodilla
y reducir la movilidad del oponente. La ventaja de estos golpes bajos, es la rapidez
de su ejecución, lo difícil de detenerlos y que provoca un momento de sorpresa para
enganchar con otra técnica de pelea.
6 -TIBIA: para provocar dolor agudo, también se patea hacia adelante la cara interna
de este hueso, donde a la exploración se puede verificar la ausencia de
musculatura.También puede golpearse hacia atrás con el talón para defenderse de
agarres por la espalda.
7 y 8: DORSO Y DEDOS DE LOS PIES: se los busca con pisotones tanto hacia
adelante en la distancia corta, como hacia atrás con el talón para liberarse
de agarres. La fractura de los dedos del pie, puede definir un enfrentamiento ya que
impide la movilidad.
9 -  DEDOS DE LAS MANOS:  se deben tener en cuenta para romper todo tipo de


agarres (hasta de cabello): tomamos cualquiera con una mano y simplemente
realizamos una palanca en el dedo con objeto de quebrarlo.

11. Técnica de golpes (III)
A esta altura del curso, habiéndonos familiarizado con los golpes de puño y con los
puntos vitales hacia donde se deben dirigir los ataques, conoceremos otras técnicas
efectivas que se efectúan normalmente a nivel superior del cuerpo.
EL CODO: es un arma corporal  para tener en especial consideración a los fines de
la defensa personal, ya que por  naturaleza el mismo posee potencia y dureza  aún
en personas que nunca han practicado artes de combate.
Su entrenamiento lo efectuaremos como cualquier otro, en forma progresiva
sin violencia ni dolor hasta dominar el movimiento. Para esto, partiremos de la posición de guardia frente a la bolsa, pero a distancia corta
posición de guardia frente a la bolsa, pero a distancia corta, es decir, el objetivo
está más cerca que para el golpe de puño. Al igual que en éste, es de primordial
importancia para la potencia el equilibrio y el giro de la cadera, por lo tanto
siempre va a ser más fuerte el codazo correspondiente a la pierna retrasada (por
contar con mayor trayectoria de la cadera). Entonces, proyectamos el codo hacia adelante en forma paralela al suelo
adelante en forma paralela al suelo (o sea, nuestro puño termina horizontal
delante del pecho) impactando la bolsa con la zona del brazo vecina a la punta del
codo.
Una vez efectuado el golpe, podremos verificar que la cintura queda en forma
propicia para sacar el otro codo de la misma manera y girando la cadera en
sentido opuesto, pudiendo seguir así encadenando codazos. De ser posible, se debe
entrenar también con un compañero que vaya retrocediendo ante el ataque:



Con entrenamiento, rápidamente nos daremos cuenta de esta mecánica y de la
progresiva potencia que toma, siendo aquí necesario empezar a meditar sobre las
potenciales aplicaciones (como con todos los golpes).
Como ejemplo, se sugiere su utilización a muy corta distancia del oponente para
romper agarres (dada su dureza), y para sorprender con un fuerte golpe en la
mandíbula que seguro provocará la confusión suficiente para seguir avanzando y
encadenando más codazos en la zona de la cabeza.
Dominado el golpe horizontal, es conveniente entrenar el codo en diferentes
direcciones: hacia fuera de nuestro cuerpo para golpear al costado; perpendicular al
piso hacia abajo; hacia atrás (al estómago) para agarres por la espalda; ascendente
de manera que nuestro puño llega junto a nuestra oreja.
También los codos son muy recomendables para interponer en la trayectoria de
golpes y patadas (pudiendo romper un puñetazo con la punta de nuestro codo).

        ATAQUES AL NIVEL INFERIOR DEL CUERPO:
LA RODILLA: al igual que el codo, es un arma fuerte y dura por naturaleza, así que
debemos acostumbrarnos a su uso impactando la bolsa en un ángulo que nos sea
cómodo hacia adelante, ascendente o entrando en sentido circular de afuera adentro en la distancia corta.También tendrá más efecto la rodilla más atrasada
por mayor acción de la cadera, siendo los objetivos a buscar : genitales y piernas y,
según nuestro grado de flexibilidad y altura a la que tengamos al oponente (por
ejemplo, por haberle  podido bajar la cabeza tirando de su cabellera), estómago,
costillas y cara.             Entrenamiento con asistente(imágenes):


Aplicación en combate:


12. Técnica de golpes (IV)
Seguidamente entrenaremos otras técnicas de golpeo a nivel bajo, y las últimas 
correspondientes a este curso básico. Las mismas se inician elevando la rodilla a
poca altura tratando de no anunciar el ataque y estirando rápidamente la pierna
(cuidando de no hiper extenderla) para golpear al oponente en sus miembros
inferiores o en cabeza y tronco si hubiese sido derribado.
Para esta práctica, hay que alargar la soga de nuestra bolsa hasta que casi toque el
piso, o directamente, des colgarla y apoyarla en un muro  (anteriormente se dijo que
la ideal, es la bolsa larga que tiene casi la altura de una persona para poder entrenar
en todos los niveles).
Los movimiento a practicar son:
-Pateo hacia adelante (destinado a la tibia y la rótula) con la punta del zapato;
-Pateo con la cara interna y externa del pie (región del taco en ambos casos)
hacia la tibia del contrario ; para ello se levanta un poco el pie, y se lo dirije al
blanco en forma recta, como "cortando" la pierna del adversario;

-Igual a los anteriores, pero más bajo, supuesta mente al dorso del pie y a los dedos
del oponente (pisotón);
-Igual a los anteriores, pero con el taco hacia nuestra espalda (para aflojar agarres
desde atrás);
En el caso de las mujeres deben saber que este entrenamiento unido al uso de tacos
finos puede provocar daños de gran consideración por su capacidad de penetración,
sobre todo en zonas blandas que son atacables (con un poco de elasticidad)
levantando más la rodilla y "clavando" hacia adelante el taco.
Para finalizar la teoría de los golpes, recordemos:
-La efectividad no se consigue solamente con el conocimiento, sino con la práctica;

-Esta se efectúa en forma progresiva, primero lentamente cuidando de realizar el
movimiento en forma correcta y sin forzar al organismo; luego de a poco se va
incrementando la velocidad y potencia;
-Para comprobar qué se siente al golpear y comprobar cómo vamos ganando
efectividad es fundamental el trabajo en la bolsa, ya que en ella podemos
experimentar todo tipo de técnicas al máximo poder que tengamos;
-No golpeamos reteniendo la respiración ni inspirando, sino exhalando lo
necesario para acompañar el golpe;
-Antes de comenzar a entrenar con fuerza y velocidad, calentar el organismo con
ejercicios o realizando las técnicas suavemente durante quince minutos;
-Usar la visualización frente a la bolsa: imaginar que es un adversario y en qué
parte de su cuerpo estamos golpeando;
-Si es posible, entrenar con un compañero y equipos protectores para
acostumbrarse a la sensación de ser agredido.



13. DEFENSA I (ROBOS- PELEADORES)
Seguidamente, pasaremos a revisar los tipos más frecuentes de agresores, con
objeto de familiarizarnos con sus procederes comunes y poder desarrollar una
estrategia personal según el caso particular:
LADRÓN: actualmente, el delito más común es el robo con intimidación por armas o
número de delincuentes. En este caso, lo primero es establecer la cantidad de los
mismos ya que podemos ser lesionados por cómplices que actúen en el momento
en que realicemos una acción defensiva.
Enfrentar a más de una persona sin tener experiencia de pelea no es nada
aconsejable, así que se recomienda tratar de mantener la calma, hacer entrega de
los bienes solicitados, no mirar fijamente los rostros (los delincuentes temen el
reconocimiento) y no provocar al enojo o nerviosismo. O sea, tratar de concluir la
situación lo antes posible y resultar ileso, dirigiéndose de inmediato a efectuar la
correspondiente denuncia ante la Policía y tratando de aportar todos los datos
posibles que se habrá tenido la precaución de tomar en cuenta: lugar, número de
delincuentes, edades, armas, estatura, tipo y color de ropa, fisonomía dentro de lo
posible, tatuajes y otras particularidades, etc.
Como se dijo antes, el tener una mente consciente del entorno y ser precavido
quizás nos libre de ser víctimas de un robo, pero en caso contrario y habiendo
decidido defendernos aplicando la fuerza, debemos tener en cuenta las reales
capacidades de agresión del delincuente: dada la proximidad en la que
generalmente se halla, puede afirmarse que alguien que empuñe un arma blanca, es
mucho más peligroso que con una de fuego. Con esta, un poco de práctica permite
un movimiento rápido para desviarla de nuestro cuerpo ya que la orden de disparar
tarda más en llegar a la mente del ladrón, en cambio el arma blanca tiene infinidad
de ángulos de ataque y el querer desviarla sólo nos puede causar lesiones graves
ante alguien experimentado.
Por lo demás, no existiendo o habiendo neutralizado el uso de armas, queda por
analizar el combate a mano vacía que puede tener infinitas posibilidades y ser
comparable al que se verá en el siguiente apartado.
PELEADOR CALLEJERO:
Se puede afirmar que el haber sido elegido por este tipo de delincuente, es un gran
problema ya que generalmente no persigue fines de robo, sino que se trata de
personalidades con rasgos psicóticos guiados por el deseo de hacernos daño
(puede ser para "su" público), acostumbrados a soportar dolor, con gran repertorio
de técnicas sucias y que difícilmente sean proclives a abandonar su postura
mediante el diálogo.
Frente a este tipo de agresores, hay que estar muy atentos  ya que como se dijo,
suelen hallarse lejos de la ortodoxia combativa y es probable que inicien el ataque
con un golpe de improviso.
-Recordar que en estos enfrentamientos no hay reglas por lo tanto todo vale a los
efectos de ataque y defensa (como los golpes a los genitales), y no se debe mostrar
mesura ya que el atacante no la tendrá;
-Se utilizan elementos del medio: palos, botellas, etc., y hasta se pueden usar
paredes cercanas o el suelo, para empujar contra ellos la cabeza del rival;
-Hay que tratar de poner al oponente en el peor terreno: llevarlo hacia donde
tenga pozos o piso desfavorable detrás; ubicarse uno a un nivel más alto; si es de
noche, de espaldas a la luz (de manera que esta de en la cara del adversario), etc.
- Mantener la tranquilidad en lo posible, para no atacar a lo loco, sino en los
puntos vitales que queden expuestos y con nuestras técnicas preferidas;
-   No dudar; provocar una distracción verbal o arrojando algo a la cara, y de
inmediato golpear con decisión, combinando manos y pies con técnicas sencillas;
-   No confiarse: ni de las palabras, ni de una aparente rendición en cuyo caso, no
dar la espalda nunca ni relajar la atención;
- Terminar la pelea lo más rápido posible, y retirarse del lugar de inmediato.

SUJETOS CON  FACULTADES MENTALES ALTERADAS: pueden estar bajo los
efectos de trastornos psiquiátricos o diferentes drogas. A los efectos de defensa y
legales, debemos tratar de determinar rápidamente si su condición es de
inferioridad física (alcohólicos), o lo contrario (cocainómanos), para actuar en
consecuencia: en el primer caso intentaremos la reducción causando el mínimo
daño posible, en el segundo el ataque debe ser a fondo por la elevada peligrosidad
y resistencia física.

14. DEFENSA II (VIOLACIÓN)
VIOLADORES: si bien para enfrentar al delincuente violador es aplicable todo lo
visto en el capítulo precedente, tenemos que mencionar además algunas variables
propias de este tipo de delitos, como:
- Muchas  veces el atacante no es un extraño, ya que es frecuente el ataque
sexual en medios como el laboral y habiendo tenido una conducta de acoso
precedente;
-Es posible evitar el ataque, poniendo límites enérgicos en alguna etapa previa en
la que se hace evidente la presión psicológica, amenazando con una denuncia delante
de testigos;
- Evitar compartir lugares de riesgo con un potencial agresor : ascensores,
entrevistas laborales fuera del sector y horario de trabajo; invitación a una copa con
desconocidos, etc., tener en cuenta que este tipo de ataques sólo se realizan en
lugares seguros para el victimario;
-  No dar información personal  (teléfono, dirección, costumbres familiares) a
cualquier compañero o jefe tan sólo para agradar, pues hasta el individuo de
aspecto más normal puede exhibir conductas desviadas en la intimidad.
Llegado el caso de un ataque, de no haber personas cerca a las cuales recurrir, lo
más importante es mostrar cierto sometimiento que haga entrar en confianza
al violador, por:
- La mujer que en un rapto de nerviosismo intenta defender su integridad sin una
estrategia, probablemente sea reducida mediante golpes, lo que la inhabilitaría
para dañar al atacante;
- Comúnmente los violadores no tienen especial experiencia en combate, por lo
que una mujer decidida puede causar un gran daño en un individuo ocupado en
otros menesteres que no sean la pelea;
-  Lo positivo: es que el hombre subestima a la mujer porque la supone débil, y si
la misma ofrece una pequeña resistencia y se finge rendida, enseguida se confiará;
-  Lo negativo: la mujer psicológica mente se pone en un plano de inferioridad
física y es posible que esto anule cualquier acción inteligente para librarse con bien
del episodio.
Entonces, se impone que la mujer se mantenga tranquila pero "haga teatro" de
sumisión,  para que el violador piense que no va a tener resistencia y que podrá
actuar con tranquilidad, por lo que bajará su atención defensiva.
Una vez lograda la oportunidad, se imponen procedimientos que deben
ser siempre repasados mentalmente y aunque parezcan bárbaros, es mejor
ponerlos en práctica antes que soportar una violación:
-Al tener la cara del delincuente cerca, hundir fuerte y profundamente las uñas
de los dedos pulgares en los ojos;
-Si es posible, hacer lo mismo pero con elementos del lugar, por ejemplo, en
una oficina se puede empuñar a modo de picahielos una lapicero (asegurando la

parte trasera con el pulgar), y agredir con ella a las partes blandas;
-Recordar siempre que la mandíbula es una de las partes que desarrollan mayor
poder, es decir, usar la boca para morder y desgarrar partes blandas de la cara y
cuello;
-Combinar todo esto, con golpes contundentes de codo o estrellando la cabeza
del violador contra árboles,  paredes u otros elementos duros y retirarse
rápidamente para efectuar la denuncia.
Con el fin de acrecentar el poder de la defensa femenina, son muy recomendables
los conocidos spray de gas pimienta, de portación libre y que causan una
transitoria irritación invalidante en ojos y aparato respiratorio, y también es
recomendable familiarizarse con el uso de pequeños dispositivos caseros que se
pueden tener a la mano (por ejemplo en llaveros) , como los de las fotografías, destinados 
a atacar sorpresivamente ojos, garganta y articulaciones:










15. ARMAS-CONCLUSIONES
ARMAS: el presente curso, está acotado al ataque y defensa a mano vacía; queda
para próximas oportunidades el desarrollo del extenso tema sobre agresiones con
elementos potencia dores de las armas corporales, como las de fuego, blancas y
contundentes. Aquí sólo se darán al respecto algunas breves opiniones:
- La importancia de priorizar el entrenamiento de las armas naturales radica en que
las tenemos siempre disponibles y son las únicas que pueden reaccionar en forma
refleja, es decir, sin depender de una orden consciente;
- También son con las que mejor puede graduarse el grado de daño efectuado;
- Y además su entrenamiento contribuye a la salud física y psíquica;
- A diferencia de ellas, otros tipos de armas deben contar con autorización legal
de portación, además debe tenerse maestría en su manejo, ya que su sola
exhibición habilita al agresor a hacer uso de su propia arma, la que seguramente
ya está lista para ello;
-Pudiendo estar capacitado en el uso de un arma de fuego frente a blancos de
entrenamiento, quizás en un enfrentamiento real el defensor no tenga la
presencia de ánimo necesario para matar a otra persona;
-Las armas de fuego son peligrosas sobre todo en una casa con niños, ya que
despiertan en ellos curiosidad;
-La falsa seguridad de las armas de fuego hace que se olviden todas las demás
posibilidades de ataque, siendo que aquellas son bastante inútiles a distancia
corta con el simple hecho de ser desviadas o salirse de la trayectoria recta del
proyectil;
-Las armas de fuego pueden fallar cuando más se las necesita.
CONCLUSIONES
Llegados a este punto, ya deberíamos tener una idea de:
-  En qué circunstancias y cómo es conveniente agredir a otra persona;
- Nuestras propias capacidades para ejecutar unas técnicas y descartar otras o
entrenarlas más a fondo para que podamos usarlas llegado el caso de necesidad;
- Mediante la práctica y experimentación, haber seleccionado algunos
movimientos preferidos para tenerlos en mente para cada distancia de conflicto.
Por ejemplo, mi gusto personal puede ser a distancia larga levantar rápidamente una
piedra y arrojarla a la cara del otro para provocar ceguera y distracción que permita
acercarme y atacar algunos puntos vitales. A distancia media, distraer
con un movimiento de la mano, mientras avanzo  con patada a la tibia o pisotón,
para quedar en distancia corta y encadenar con codazos o rodillazos, etc.
- Advertir que los ataques deben efectuarse en combinación de técnicas, es
decir, no arrojo un golpe y me quedo esperando a ver qué pasa, sino que ataco en
series de tres o más encadenados y de ser posible, a diferentes alturas.
- Es de suma importancia, la confianza en uno mismo: la duda genera un ataque
débil que seguramente va a poner más violento al agresor, por ello, una vez tomada
una desición, seguirla a fondo.
-  Tener en cuenta que se van a experimentar sensaciones corporales poco
usuales:
-  Golpear, está un tanto anticipado por el entrenamiento en la bolsa, aunque en la
realidad, se va a pegar mucho menos pero con toda la potencia de que se disponga;
- Se debe estar preparado mentalmente para los golpes o algún tipo de herida
que seguramente se recibirá, lo que no debe amedrentar, sobre todo teniendo en
cuenta que el organismo se encuentra en un estado de mayor rendimiento y
resistencia al dolor;
- Ante un enfrentamiento, se libera un torrente hormonal que prepara al ser
humano para la ancestral opción de combatir o emprender la fuga. Esto se debe
tener en cuenta, pues la vida moderna alejó esta sensación de su interpretación
correcta y frecuentemente ese estado se traduce como pánico inmovilizador, cuando
en la realidad es el organismo puesto en su máximo punto de rendimiento para
el combate. 

16. DESPEDIDA
- La Defensa Personal es un asunto que puede perfeccionarse día a día con la
observación, la práctica física y el estudio.
- Siempre recordar que lo más importante es la prevención, y llegado el
enfrentamiento, la sorpresa (fingirse colaborativo o temeroso y no exteriorizar el
ataque que se está por llevar a cabo). 
-  No confiar el aprendizaje a seminarios cortos de DP donde se enseñan
cantidad de técnicas, ya que éstas serán inservibles si no se las entrena
frecuentemente (en realidad los cursillos son sólo un muestrario en los que uno
selecciona  qué se le adapta mejor, para entrenarlo en el futuro).  

"CUANDO EL ALUMNO ESTÁ PREPARADO, EL MAESTRO LLEGA"



Autor: Roberto Beas Ramos